Beneficios curativos de la yerba mate


El árbol de yerba mate, también conocido como hierba mate, posee propiedades medicinales, que se concentran principalmente en las hojas y las ramitas del árbol. La yerba mate, cuyo nombre científico es Ilex paraguariensis, se caracteriza principalmente por sus propiedades estimulantes, tanto de la actividad física, como de la mental.

La acción estimulante del mate es muy superior a la del café, ya que se extiende por más tiempo y, además, no causa los efectos secundarios de éste, como la irritabilidad y el insomnio.

El consumo de yerba mate ayuda a disminuir o eliminar la fatiga, fortaleciendo de paso el desempeño mental. Por otra parte, la hierba mate posee propiedades digestivas, esto se debe a que posee sustancias que estimulan la realización de los procesos digestivos. Por lo anterior, se encuentra especialmente recomendado su consumo a aquellas personas que sufren de estreñimiento.

Además, el árbol de la yerba mate es altamente diurético, por lo cual su consumo estimula la eliminación de líquidos del organismo. Por lo anterior, se encuentra totalmente indicado su consumo para las personas que presenta casos de infecciones urinarias, o de cistitis o nefritis. Debido a esta misma propiedad, el consumo de la yerba mate ayuda a impedir la formación de cálculos renales.

Por la acción diurética que poseen las hojas de este árbol, se recomienda su ingesta a las personas que deseen bajar de peso, ya que ayuda a eliminar los líquidos acumulados en el organismo y mejora la digestión. Estas dos situaciones contribuyen a eliminar toxinas y grasas presentes en el cuerpo.

La ingesta de mate mejora la actividad cardiovascular y por ende estimula, el funcionamiento del sistema circulatorio.

“Posee innumerables beneficios para la salud: es más antioxidante que cualquier té, incluso que el verde, y es uno de los diez alimentos con más antioxidantes del mundo; es poderosamente anticolesterolémica; ayuda a controlar la hipertensión y es un excelente y natural energizante”, afirma Valeria Trápaga, quizás hoy una de sus principales defensoras.

Ahora bien, ¿todas las yerbas son iguales? No. Más allá de las diferencias que existen en todo el largo proceso de elaboración, cada marca de yerba se elabora con una mezcla o receta distinta. ¿Mezcla de qué? De los ingredientes que la componen: palo fino, palo grueso, hoja fina, hoja gruesa y polvo. Modificando la cantidad de esos componentes es que se da con un perfil de sabor de una marca. “Para armar una receta interviene la granulometría; ponerle mayor o menor cantidad de cada componente modifica el perfil de sabor de una yerba. Hace que sea más suave, más intensa o más equilibrada”, comenta Trápaga. El proceso es muy artesanal. “Por eso me enamoré de la yerba mate: no es hoja molida metida dentro de un paquete; es un arduo proceso de elaboración donde el ojo, la nariz y el oído del hombre intervienen; todos los sentidos entran en juego”, afirma.

En el caso de la yerba mate, la planta es una sola: la ilex paraguariensis que, según dónde nazca, crezca y se desarrolle, imprime las características del ambiente, del clima, del lugar, y eso se ve directamente reflejado en la yerba mate.

Tiene una vida útil de dos años después del momento en que fue estacionada y envasada. Luego de ese tiempo, caduca. Un consumidor común de yerba mate quizá no lo note, pero de eso se trata el trabajo de Trápaga, de educar el paladar del consumidor. Y entonces, aconseja: “Lo primero que se debe hacer es dejar de lado el azúcar, porque enmascara defectos y virtudes. Sin ella puedo reconocer una mala yerba porque molesta en la boca: es extremadamente amarga, ácida, punzante, agria. Una buena, en cambio, tiene hasta un final dulzón”.

Con respecto a los saborizantes artificiales, éstos quedan completamente desterrados del mundo del buen mate, afirma Trápaga. Sí, en cambio, hay luz verde para todos los saborizantes naturales, como las cáscaras de naranja, pomelo, mandarina, limón.

La bombilla

yerba-mateUn buen mate —calabaza de boca ancha y base angosta bien curada y sin forrar con cuero, piel o carpincho— debe ir acompañado de una buena bombilla. ¿Cuál es la ideal? “La de acero inoxidable, alpaca o plata, y hay que curarla cada quince días. Es un secreto para tomar buenos mates”, revela la especialista, dispuesta a compartir cada uno de los que tiene guardados. “La bombilla se cura hirviéndola en agua con una cucharita de bicarbonato de sodio: seguramente se desprenderá un líquido que le da un sabor agrio a la infusión”, asegura.

mateA curarlo

¿Y el mate? Al mate también hay que curarlo, siempre. “Llenarlo de yerba mate nueva y agregarle agua a 80°C. Dejarlo reposar 12 horas y limpiarlo raspando las paredes con el cabo de una cuchara. Volver a llenarlo con yerba mate nueva y repetir esta operación al menos 10 veces. Enjuagar y secar al sol”, explica una Trápaga consciente de que son pocos los que llevarán este proceso hasta tales consecuencias.

Para tener ecuaciones precisas, debemos calcular que una calabaza con 50 gramos de yerba debe soportar —aproximadamente— 1,5 litro de agua, cebando todos mates ricos, iguales y parejos. Y para que esto último se cumpla, la temperatura del agua no debe superar nunca los 80°C.

Sus secretos

El mate tiene secretos y también quienes se ocupan de descifrarlos. Y habiendo descubierto varios, Valeria Trápaga los comparte: “Hay algunos ‘NO’ a tener en cuenta: al prepararlo, no sobrecargar con yerba porque se dilata y los mates se hacen cortos y difíciles de tomar. Y al cebarlo, no regar, no mojar toda la yerba, no hacerlo rápidamente, no agregar azúcar ni edulcorante ni café. ¡No mover ni tocar la bombilla! Tampoco hervir el agua”.

Hoy, la yerba mate tiene también un lado gourmet que sorprende a varios: “El aporte de sabor y aromas a una comida es increíble, único, inconfundible. No satura, no tapa sabores, es muy amplio y toda esa rusticidad que parece tener en la infusión se convierte en suma delicadeza y sutileza al prepararla para una comida”, declara la experta. Entre las preparaciones que la admiten se encuentran los panes, los flanes y budines, las reducciones en agua o almíbar o caldo, las salsas, también los tragos y hasta las granitas. Su versatilidad permite dar rienda suelta a la creatividad e incluirla en las recetas más osadas.

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Ilex_paraguariensis
http://www.unavidalucida.com.ar/2012/06/los-secretos-del-mate.html

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